La caída de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho” y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), desencadenó una ola de violencia en México. Como represalia, integrantes de la organización criminal incendiaron vehículos y bloquearon carreteras en distintos estados.
El CJNG también ejerce una influencia significativa en diversas economías ilegales de Latinoamérica. Entre 2019 y 2025, logró movilizar cerca de 200 toneladas de mercurio desde minas bajo su control hacia Perú, Colombia y Bolivia, un insumo esencial para sostener la producción de oro ilegal.
En este contexto, el periodista mexicano Silber Meza, jefe de la Unidad de Investigación de El Universal, y Arturo Torres, de la Red Transfronteriza de OjoPúblico en Ecuador, conversaron con Nelly Luna, directora periodística de OjoPúblico. Además, Aaron Wörz, periodista de OjoPúblico especializado en crímenes ambientales, y Dante Vera Miller, analista en temas de economías criminales y seguridad nacional, profundizaron sobre el rol que cumple el tráfico de mercurio dentro de esta compleja cadena ilícita.
Silber Meza señaló que en México existe una calma relativa, pero acompañada de un ambiente de zozobra e incertidumbre sobre si la reacción del CJNG se detendrá o continuará. “Hasta este momento no se puede hablar de un cambio estructural, porque matan a El Mencho en un operativo, pero todo el país está dividido en jefes de plaza, lugartenientes que no han sido tocados”, indicó. Agregó que, si dentro de la organización se produce un reacomodo pacífico, es probable que no haya mayores cambios.
Por su parte, Dante Vera advirtió que, si no se da una sucesión pacífica, podría generarse un vacío que derive en disputas internas por el control territorial de zonas productoras de cocaína como Perú. “Lo que próximamente ocurrirá en el país, dependiendo de lo que pase en México, es un reacomodo”, explicó.
Matan a El Mencho en un operativo, pero todo el país está dividido en jefes de plaza, lugartenientes que no han sido tocados"
A su turno, Aaron Wörz detalló que las economías ilegales funcionan como una suerte de empresas multinacionales que intercambian recursos entre distintas organizaciones. “Las organizaciones criminales que operan a nivel transnacional son muy buenas para adaptarse a los vacíos que deja el Estado. Si surge un nuevo producto difícil de controlar o fiscalizar, ellas lo aprovechan”, señaló.
Arturo Torres añadió que, en Ecuador, la organización Los Lobos se ha convertido en aliada natural del CJNG y ha replicado su modelo, diversificando su portafolio criminal más allá de la cocaína, con el fentanilo, metanfetaminas y la extorsión.
En el segundo bloque del streaming, los integrantes de la Red Investigativa Regional de OjoPúblico —Magali Estrada (Áncash), Wilson Chilo (Cusco) y Karín Chacón (Puno)— analizaron cómo el aumento del cultivo de hoja de coca y la expansión de la minería ilegal están generando graves impactos en el Parque Nacional Bahuaja-Sonene.
Wilson Chilo explicó que, en Cusco, la influencia del narcotráfico se ha extendido desde el Vraem hacia zonas como Kosñipata (provincia de Paucartambo), limítrofe con Madre de Dios, donde se han encontrado avionetas abandonadas y presencia de grupos armados. En Puno, el cultivo de coca se ha expandido en el distrito de San Gabán (provincia de Carabaya), actividad que —señala Karín Chacón— también está vinculada a la minería ilegal.
Finalmente, Magali Estrada detalló de qué manera puertos —entre ellos el de Chimbote— son utilizados por el crimen organizado como puntos estratégicos para el tráfico de cocaína. “En torno a este tema no se habla mucho; incluso en estos momentos de campaña electoral no se menciona al narcotráfico ni su relación con los puertos y la pesca”, advirtió.