“¿Ya te has registrado? Te damos S/20, es un bono de bienvenida”, ofrece un hombre a los transeúntes de la avenida Ruiseñores del distrito de Santa Anita, a pocos metros del ingreso a una universidad privada. En la mano lleva un cartel con el logo de la World Foundation, vinculada a Sam Altman, CEO de OpenAI y uno de los creadores de ChatGPT.
“El registro es al toque, aquí nomás en la tienda”, dice mientras conduce a las personas a la galería Compucentro, con locales que venden repuestos y accesorios para celulares. Allí, en un semisótano, se encuentra una tienda con varias gigantografías. “No guardamos tu foto”, “No firmas”, “Te regalamos 20 soles”, se lee en los carteles que rodean a un aparato gris y esférico sobre un mostrador.
El equipo, desarrollado por las empresas Tools for Humanity (TFH) y World Foundation, tiene el tamaño de una pelota de básquet. Lo llaman Orbe (Orb, en inglés) y cuenta con un sistema que procesa fotografías del iris del ser humano para determinar que sea real y único.
Lo llaman Orbe (Orb, en inglés) y cuenta con un sofisticado sistema que procesa fotografías del iris del ser humano para determinar que sea real y único".
En enero de este año, OjoPúblico confirmó que en la tienda de Santa Anita se encuentra uno de los más de 9.100 orbes que escanean el iris en distintas partes del mundo y que, en tres años, han recopilado registros de más de 17 millones de personas a nivel global. Sin embargo, como identificó OjoPúblico, esta recopilación de datos se produce de manera irregular.
Un informe oficial elaborado por la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales, al que accedimos para este reportaje, confirma esta situación y alerta una serie de infracciones que vulneran el tratamiento de datos personales y el consentimiento informado.
Fiscalización a la World Foundation
El 7 de mayo de 2024, World Foundation llegó al Perú y realizó el lanzamiento oficial de sus orbes en el país. Seis días después, la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales, adscrita al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjus), inició una fiscalización de oficio a las operaciones de esta empresa tecnológica. Tras una serie de indagaciones que se extendieron por meses, abrió un proceso administrativo sancionador contra esta compañía.
El caso se inició el 7 de julio de 2025. Si bien el proceso sigue en curso y aún no existe una resolución final, el informe técnico de fiscalización, al que tuvo acceso este medio, identifica tres presuntas infracciones cometidas por World Foundation.
Dos de ellas están relacionadas con el tratamiento de datos personales sensibles: no contar con un consentimiento válido de los usuarios y no informar de manera adecuada qué se hará con la información recopilada. Además, la empresa no cumplió con registrar su banco de datos personales ante el Minjus.

VERIFICACIÓN. Para poder ser parte del ecosistema creado por World, uno debe escanear su rostro e iris para comprobar ser un humano real.
Foto: WorldCoin
Toda organización, sea peruana o extranjera, que realice tratamiento de datos personales en el país está obligada a inscribir dicha información ante la autoridad competente. Esta medida busca prevenir el uso indebido de información sensible, como ocurrió —según un informe difundido por OjoPúblico— con clínicas y aseguradoras que utilizaban datos de sus pacientes para fines ajenos a la atención médica.
Aunque, durante el proceso sancionador, World Foundation afirmó por escrito que estaba por concluir dicho trámite, la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales determinó que nunca existió una solicitud formal de inscripción.
Registro de iris no cumple protocolos
El procedimiento correcto para el registro del iris requiere que la persona descargue la aplicación WorldApp en su teléfono y luego vincule su equipo con el Orbe mediante un código QR. Por último, sin necesidad de acercarse demasiado a la cámara, el dispositivo empieza a capturar imágenes del rostro y los ojos, según explica la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales y el sitio web de World Foundation.
Sin embargo, en el local visitado por OjoPúblico, la persona que atendía el 22 de enero aseguró que no es necesario descargar ninguna aplicación, pese a las indicaciones de la propia World. Tampoco explicó que se realizaría un escaneo del iris.
“Es una forma de reconocimiento facial. Se toma fotos de tu cara, pero luego se borran”, afirmó. "No guardamos nada, tampoco te pedimos tu DNI ni tu firma; es solo para verificar que no te has registrado antes”, aseguró. En la información pública de World Foundation figura la dirección de esta tienda. Allí, este medio confirmó que se encuentra uno de los nueve Orbes actualmente activos en Perú.
Documentos internos a los que accedió OjoPúblico señalan que el personal debe estar capacitado, que no se debe ofrecer dinero en efectivo a cambio del registro y que los usuarios deben descargar la aplicación en su propio celular. Nada de eso ocurrió el 22 de enero.
El 5 de febrero, este medio contactó a World Foundation para solicitar sus descargos. La organización indicó que ello no formaba parte de sus procedimientos.
Los riegos de escanear el iris
En su informe, la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales señala que Fundación World recolecta datos biométricos, un tipo de dato sensible que, por ley, goza de una protección especial. Se trata de rasgos únicos del cuerpo —como la huella dactilar, el iris o el rostro—, que funcionan como una "llave" digital imposible de modificar.
“Los datos biométricos incluyen, entre otros, las huellas dactilares, patrones faciales, iris, voz, geometría de la mano, ADN y también la biometría conductual (modo de caminar). Estas características son únicas, medibles y estables en el tiempo, lo que las hace idóneas para procesos de autenticación e identificación (...)".
"Por tanto, teniendo en cuenta que la administrada genera el World ID a partir del escaneo del iris de los ojos de las personas (dado que este valor o código representa las características físicas únicas del iris) y trata el rostro con la finalidad de constatar la humanidad, evidentemente se observa que trata datos personales biométricos que son de naturaleza sensible de acuerdo a las definiciones señaladas en la Ley 29733, Ley de Protección de Datos Personales y su Reglamento, por lo que dicho tratamiento debe realizarse con el consentimiento de las personas interesadas”, respondió la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales, respecto al estado de la investigación contra World Foundation.

IDENTIFICACIÓN. Fundación World recolecta datos biométricos, un tipo de dato sensible que, por ley, goza de una protección especial.
Foto: World Foundation
Según la Electronic Frontier Foundation, en un futuro, los datos biométricos pueden ser usados para realizar trámites cotidianos como alquilar un departamento o acceder a una consulta médica. Sin embargo, pese a sus beneficios, estos usos conllevan el riesgo de que se generen copias vulnerables de los datos vinculados a la persona y sean usados por delicuentes que roban identidad.
La Dirección de Fiscalización e Instrucción de esa entidad detalla que la empresa creadora utilizó el Orbe para escanear el iris de los peruanos en más de 230 puntos. A partir de ese escaneo, se genera un código numérico (World ID), que sirve para verificar que una persona es humana y no una inteligencia artificial y, luego, se realiza la entrega de criptomonedas. Sin embargo, a criterio de la institución adscrita al Minjus, este tratamiento se realiza sin un consentimiento válido.
Esto ocurre, refiere la entidad, porque la empresa no cumple con su deber de información—establecido en el artículo 18 de la Ley de Protección de Datos Personales— y su política de privacidad no está adaptada a la legislación peruana y resulta tan compleja que impide que el usuario comprenda con claridad las implicancias de entregar su iris.
La Dirección de Fiscalización e Instrucción de esa entidad detalla que la empresa creadora utilizó el Orbe para escanear el iris de los peruanos en más de 230 puntos".
Dilmar Villena, director de Hiperderecho, organización que difunde y promueve la protección de derechos digitales, indicó a OjoPúblico que los desafíos sobre el consentimiento e información de las personas no son solo un problema de la Fundación World, sino de la industria de tecnología y servicios digitales.
“Cuando nos relacionamos con servicios digitales como Gmail, WhatsApp, Instagram, entre otros, la moneda de cambio son nuestros datos para recibir estos servicios gratuitos. Lo importante es que se dé un consentimiento verdaderamente informado, libre y consciente. ¿Cuántas personas que han acudido a verificarse y escanear su iris han sabido lo que estaba sucediendo con sus datos?”, sostuvo Villena.
OjoPúblico se comunicó con las empresas World Foundation y Tools For Humanity (TFH) con consultas sobre sus protocolos de seguridad y el manejo de un dato tan sensible como el iris. Ante ello, comentaron que el proceso de verificación solo confirma que una persona es humana, no la identifica, con el objetivo de diferenciar personas reales de automatizaciones o bots.
“El Orb incorpora avanzadas medidas de seguridad a nivel de hardware y software, como claves criptográficas integradas y cifrado, que previenen accesos o usos no autorizados. World no almacena información personal y toda la información queda bajo la custodia personal de las personas”, detallaron por escrito a preguntas enviadas por este medio.
El whitepaper de World, un documento técnico que explica a profundidad un problema en específico y propone una solución fundamentada, explica que las imágenes del iris no son guardadas ni enviadas. Todo sucede de forma “local” en el dispositivo Orbe, para luego ser anonimizadas.
Respecto al presunto incumplimiento del registro de su banco de datos personales ante el Minjus, World Foundation sostuvo que no cuenta con un banco de datos personales conformado por los iris escaneados. Según explicó, el proceso genera un código biométrico que no estaría vinculado a la base de datos de usuarios de su aplicación. Por ello, según su versión, ni siquiera la propia organización podría identificar a una persona a partir de ese código. Asimismo, afirmó que las imágenes captadas son anonimizadas segundos después de ser procesadas en el Orbe, por lo que no se conservarían imágenes identificables.
Por su parte, la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales señaló en su documento de fiscalización que, debido a que las empresas que desarrollaron el Orbe y el proyecto Worldcoin tienen sede fuera del territorio nacional, no han podido verificar todas las medidas de seguridad.
“No ha sido posible evaluar in situ o con evidencias ciertas medidas de seguridad implementadas por Worldcoin y TFH en relación a la protección de los datos personales de sus usuarios, debido a que las sedes se localizan en las Islas Caimán, Alemania y Estados Unidos de América”, explicó la dirección de fiscalización en el informe. Sin embargo, la entidad determinó que World sí cumple y garantiza las medidas de seguridad alineadas con el Reglamento de la Ley de Datos Personales, según la auditoría realizada por Trail of Bits, una empresa de ciberseguridad que opera en Estados Unidos.
Expansión en medio de una fiscalización
Aunque el 13 de mayo de 2024, la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales anunció el inicio de una investigación a la empresa tecnológica, la presencia del proyecto World y los Orbes se expandieron rápidamente en el país. La empresa Tools For Humanity (TFH) firmó acuerdos comerciales con 10 empresas locales, a las que denominan “socios operadores" y son encargadas de la difusión del proyecto World y el registro de usuarios, según documentos a los que accedió OjoPúblico.
Se crearon ocho sucursales desde el 8 de mayo de 2024. Menos de un mes después, ya operaban más de 230 puntos de registro en 25 ciudades de Perú, autorizados por World y listados en su página web oficial, según confirmó este medio.
Las cifras de usuarios crecieron también de manera exponencial. Tras un mes de actividad, se recopiló información de 62.000 personas y, para noviembre de 2024, la cifra ascendía a 345.000, de acuerdo con una carta enviada por la empresa a la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales. La última información pública disponible, de marzo de 2025, indica que ya se había superado el millón de registros.
Se recopiló información de 62.000 personas y, para noviembre de 2024, la cifra ascendía a 345.000".
OjoPúblico consultó a Tools For Humanity sobre cuántos socios operadores firmaron acuerdos comerciales en los últimos dos años, pero respondieron que no podían comentar sobre casos de investigación en curso. La Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales indicó lo mismo. Tampoco precisaron qué empresas peruanas son las que están a cargo de los nueve puntos de registro que existen actualmente en el país.
Según la información disponible sobre los locales de verificación con Orbes activos, siete están en Lima Metropolitana, en distritos como Puente Piedra, San Martín de Porres, Los Olivos, Independencia, Rímac y Santa Anita. Los otros dos se ubican en Piura y Chiclayo.
En 2024 y 2025, cuando había más locales en funcionamiento, también se registró el escaneo de iris en ciudades de la Amazonía como Pucallpa (Ucayali), Iquitos (Loreto) y Tarapoto (San Martín), donde existe una importante población indígena. Según la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), no han recibido denuncias sobre estos hechos.
Los socios operadores
World Foundation tampoco respondió la consulta sobre las empresas peruanas que actualmente poseen un Orbe en el Perú. Solo puntualizaron que “World opera globalmente mediante socios operadores autorizados que deben cumplir un estricto código de conducta".
Para que un socio operador pueda recibir un Orbe, debe postular mediante la web oficial del proyecto World. Luego de una revisión inicial, los empresarios o negocios locales son entrevistados y calificados. Los seleccionados son auditados y reciben una capacitación sobre los principios de protección de datos y el proyecto World. Finalmente, los socios operadores escogen la ubicación, solicitan los permisos correspondientes, y reciben los materiales enviados por World, incluyendo el Orbe.
“Cada operador empieza con una sola locación y puede crecer desde ahí”, se lee en la página web de la empresa World. Al inicio de la investigación, la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales consultó a esta empresa sobre sus operaciones. Señaló que no operan directamente en el territorio de Perú ya que los Orbes son operados por socios locales independientes.
Una de las empresas peruanas que firmó un acuerdo comercial con esta empresa es Alfal SAC, que tuvo un local en el Pasaje San Ramón 236, en Miraflores. El 17 de mayo de 2024 llegaron hasta allí los fiscalizadores de la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales. No hubo observaciones a su funcionamiento o sobre el personal. A la fecha, este local ya no está listado en la web de la World Foundation.
Una de las empresas peruanas que firmó un acuerdo comercial con esta empresa es Alfal SAC, que tuvo un local en el Pasaje San Ramón 236, en Miraflores".
Otra empresa que Tools For Humanity contrató fue Limit Less SAC. De acuerdo con el expediente al que accedió este medio, la compañía de tecnología selló el acuerdo comercial el 11 de abril de 2024, un mes antes de la llegada de los Orbes al Perú. Las cláusulas señalan que los socios operadores reciben un pago por el registro de usuarios, que puede ser mediante su criptomoneda WLD o su equivalente en dólares o euros.
“Worldcoin te paga por ayudar a registrar usuarios, informarles sobre Worldcoin y construir la comunidad Worldcoin. Para los Operadores Orb, esto se hace a través de la recompensa por inscripción, mientras que otros Operadores Asociados pueden tener otros acuerdos. La clave es que los usuarios entiendan que se te paga por tu trabajo”, se lee en el código de conducta.
Además de estas empresas, en una carta enviada en noviembre de 2024 a la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales, World incluyó una lista con las otras ocho empresas peruanas que firmaron acuerdos comerciales: Gaco MM EIRL, Coini Technologias SAC, Madison BPO Perú EIRL, Greenline Digital Education SAC, Visual Full Color EIRL, Okitool SAC, Net Ventures SAC y Dignita Tech SAC. Ninguna de estas empresas tiene domicilio fiscal en Santa Anita, donde se ubica la tienda visitada.
De ellas, cuatro figuran como dadas de baja o con suspensión temporal, según información de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat). De las cuatro restantes, solo una tiene domicilio fiscal fuera de Lima.
OjoPúblico contactó a los representantes legales de Okitool S.A.C., Limit Less S.A.C., Alfal S.A.C. y Coini Tecnologías S.A.C. a través de sus redes sociales y correos electrónicos para solicitar sus descargos. Al cierre de este informe, solo contestó la última empresa. Indicó que, desde agosto de 2025, no mantiene operaciones vinculadas al proyecto y se negó a proporcionar información respecto al acuerdo comercial, alegando cláusulas de confidencialidad.
En el caso de Greenline Digital Educativon, en Áncash, y Dignita Tecg S.A., en Lima, no se halló información en línea para remitir consultas.
Los actores detrás del Orbe
Este proyecto es impulsado por dos empresas. La primera es World Foundation, que se define como una organización sin fines de lucro con sede en las Islas Caimán, y que es propietaria de la marca, el protocolo World, y responsable final del tratamiento de los datos personales.
La segunda es Tools For Humanity, una empresa tecnológica con sede en California, Estados Unidos, encargada del desarrollo técnico del proyecto, incluido el Orbe y la aplicación WorldApp. La iniciativa fue creada por Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI y creador de ChatGPT, junto a Alex Blania, cofundador de Tools For Humanity.
El nombre real y completo del proyecto World es: World Network. Según el whitepaper de la World Foundation, el proyecto World Network consta de tres productos: World ID, Worldcoin (WLD) y World App.
El primero, World ID, es un identificador que permite verificar tu “prueba de humanidad”, a la vez que mantiene la privacidad del usuario. Los datos son anonimizados. Por su lado, Worldcoin (WLD), es un token de criptomoneda que es entregado por World para participar en la economía de su ecosistema.
Estas criptomonedas luego pueden ser intercambiadas por la divisa de preferencia del usuario a través de otras aplicaciones. Al cierre de esta edición, una unidad de WLD equivale a S/1,25. Por último, la World App es la aplicación que está disponible en las tiendas virtuales de los celulares. Sirve como guía en el proceso de verificación con el Orbe y, además, permite interactuar con el sistema de World: visualizar tu saldo disponible, adquirir servicios, entre otros.
En la ciudad de Chiclayo, cuando este medio se acercó a pedir información sobre el escaneo de iris, la persona que atendía explicó que, al registrarse, uno se convierte en usuario de criptomonedas y recibe bonos mensuales, así como beneficios adicionales cuando invita a otras personas. De este modo, se obtienen más criptomonedas que luego pueden intercambiarse por soles a través de plataformas externas.
La llegada de World a Sudamérica
Un mes antes del arribo del proyecto de Sam Altman a Perú ya existían antecedentes negativos en Europa. En febrero de 2024, la Agencia Española de Protección de Datos ordenó el cese de sus operaciones en su territorio por numerosos reclamos, entre ellos el registro de menores de edad, la imposibilidad de borrar información y la falta de consentimiento informado y expreso.
La decisión fue precedida por una investigación iniciada en 2023 por la Oficina Estatal de Supervisión de Protección de Datos de Baviera (BayLDA), en Alemania. La autoridad obligó a Worldcoin a obtener un consentimiento explícito para el tratamiento de datos.
Asimismo, ordenó la eliminación de datos que habían sido recopilados previamente sin una base jurídica suficiente. La resolución fue coordinada con otras autoridades europeas de protección de datos. Worldcoin ha recurrido la decisión.

FISCALIZACIÓN. En Colombia se ordenó el cierre definitivo de todas las actividades del proyecto y la eliminación completa de los datos biométricos recolectados.
Foto: World Foundation
En Sudamérica, donde se han registrado datos de casi 8 millones de personas —que equivale al 47% de todos los registrados a nivel mundial—, el patrón ha sido similar. En octubre de 2025, la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia ordenó el “cierre definitivo e inmediato” de todas las actividades del proyecto y la eliminación completa de los datos biométricos recolectados por no tener políticas de tratamiento de datos, carecer de un canal de atención de reclamos y no adoptar medidas de seguridad y autorizaciones.
En Argentina, la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales mantiene una investigación en curso y la provincia de Buenos Aires le impuso una multa superior a USD 130.000 a la World Foundation por cláusulas abusivas e información contradictoria.
En Brasil, en enero de 2025, la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales ordenó no realizar nuevos registros al considerar que la compensación económica en criptomonedas podía viciar el consentimiento, especialmente en personas en situación de vulnerabilidad.
En Chile, la justicia ordenó detener la recopilación de datos de menores de edad a pedido del Servicio Nacional del Consumidor y, en Ecuador, aunque hubo medidas menos drásticas, se clausuraron dos locales en noviembre de 2025 por no contar con licencias de funcionamiento adecuadas ante la masiva afluencia de público.
Pese a estos antecedentes, el proyecto mantiene Orbes activos en Perú, Colombia, Argentina, Ecuador, Brasil y Chile, según el sitio web de World Foundation.