Unión Europea retrasa y debilita ley contra productos de zonas deforestadas

La Unión Europea volvió a postergar y modificar el reglamento que busca evitar la exportación de productos agrícolas que hayan generado deforestación en la Amazonía. Entre 2019 y 2025, el bloque europeo concentró, en promedio, el 48% de las exportaciones peruanas de cacao y el 43% de las de café. La decisión amplía los plazos de adaptación para productores y empresas locales, pero ha generado cuestionamientos por un debilitamiento de sus objetivos ambientales.

PROTECCIÓN. La ley forma parte del Pacto Verde Europeo, la estrategia de la Unión Europea para transformar su economía.

PROTECCIÓN. La ley forma parte del Pacto Verde Europeo, la estrategia de la Unión Europea para transformar su economía.

Foto: OjoPúblico / Fidel Carrillo

Actualización: 2 de febrero de 2026 - 03:10 p.m.

 

La Unión Europea pospuso por segunda vez y atenuó su normativa de protección de los bosques, conocida como Reglamento Europeo sobre la Deforestación (EUDR, por su sigla en inglés). La ley busca garantizar que productos como el café, el cacao, la madera o el aceite de palma vendidos en Europa no procedan de zonas deforestadas.

En Perú, los sectores a los que más impacta la nueva norma, según la Unión Europea, son el café y el cacao, con unos 200.000 y 90.000 productores respectivamente, que exportan cerca de la mitad de su producción a dicho mercado. Aprobada por el Parlamento Europeo en 2023, la norma debía aplicarse desde finales de 2025, pero el pasado 17 de diciembre se postergó por un año. 

Ahora, entrará en vigor el 30 de diciembre de 2026 para grandes y medianas empresas (más de 50 empleados o facturación anual superior a 10 millones de euros). Para las pequeñas y microempresas (menos de 50 empleados o una facturación inferior a 10 millones de euros), mientras tanto, será aplicable desde el 30 de junio de 2027.

RETRASO. Ahora, la norma entrará en vigencia el 30 de diciembre próximo para las grandes y medianas empresas.
Foto: Captura Unión Europea

 

Los cambios no se limitan a los plazos: la norma también ha sufrido una modificación. De acuerdo al nuevo texto, solo el importador que introduce un producto por primera vez en la Unión Europea asume la responsabilidad de demostrar que su mercancía no se produjo en tierras deforestadas. Los distribuidores y supermercados, en tanto, se limitan a conservar su referencia. 

Además, ciertos productos, como libros o papel impreso, no estarán obligados a cumplir estos requisitos.

 

Destino clave para el café y el cacao

A partir de la entrada en vigencia del Reglamento Europeo sobre la Deforestación, los productores peruanos que exportan café, cacao u otros productos deberán declarar las coordenadas GPS de sus cultivos en un sistema de la Unión Europea, si venden directamente en ese mercado. Si la venta la realiza un tercero, este asumirá la presentación de la información.

Antes, cada eslabón de la cadena de suministro debía presentar su propia declaración, sin importar si era o no la primera vez que el producto llegaba a tierras europeas. 

En 2025, Perú exportó café por un valor de USD 789,2 millones a la Unión Europea, según datos aduaneros analizados por OjoPúblico. Esto representó alrededor del 42% del valor de las exportaciones peruanas del producto.

 

Desde 2019, Europa ha concentrado la mayor parte de los envíos, aunque su participación muestra una tendencia decreciente. Hace seis años, absorbía el 54,5% del café peruano. En 2025, la proporción se redujo al 42,9%. 

Entre los 16 países europeos que importaron café en 2025, Alemania se posicionó como el principal destino, con el 16,5% del total. Tras la Unión Europea, el mayor destino del café peruano, entre 2010 y 2025, fue Estados Unidos, con un promedio del 28,2% del valor exportado.

 

En el caso del cacao, la dinámica es similar: entre 2019 y 2025, los envíos a los estados miembros de la Unión Europea representaron, en promedio, el 47,6% del valor total. Así, Europa se consolidó como el principal destino del cacao peruano en el periodo, por delante de Malasia (15,6%) e Indonesia (12,9%).

Entre los mercados europeos individuales destacó Países Bajos, con cerca del 20% del valor global del cacao peruano exportado entre 2019 y 2025.

 

En el caso del aceite de palma, la Unión Europea representa —en comparación con el café y el cacao— una proporción menor, con apenas el 9,4% del valor exportado en los últimos seis años. En ese período, México (26,6%) y Colombia (23,5%) fueron los principales destinos del producto peruano.

 

Preocupación por la competitividad

Olivier Coupleux, jefe de la sección de comercio y economía de la Unión Europea en Perú, señaló a OjoPúblico que el aplazamiento se debe a las dificultades detectadas durante las consultas con las “partes interesadas” de la Unión Europea. Especialmente a la “elevada carga de datos” que supone la plataforma informática del reglamento, así como a las solicitudes de más tiempo para su aplicación y simplificación.

El tiempo adicional permite mejorar el sistema informático que utilizan los operadores, comerciantes y sus representantes para las declaraciones de diligencia electrónica, según declaró la Unión Europea.

Herbert Dorfmann, vicepresidente de la Delegación para las Relaciones entre Europa y América Latina en el Parlamento Europeo y miembro del Partido Popular Europeo (EPP), explicó a este medio que las modificaciones responden a la “carga burocrática inaceptable” prevista en la versión anterior del reglamento. Según Dorfmann, la modificación era “necesaria para competir a escala global”.

El grupo de la EPP respaldó tanto los cambios como el aplazamiento de la entrada en vigencia de la norma. Según el think tank InfluenceMap, varios grupos empresariales europeos han influido en su retraso y debilitamiento. 

La modificación era necesaria para competir a escala global", dijo Herbert Dorfmann, miembro del parlamento europeo.

Un análisis de esta organización señala que agrupaciones como la Asociación Europea de Agricultores y Cooperativas (Copa-Cogeca), la Unión Europea de Comerciantes de Ganado y Carne (UECBV) y la Confederación Europea de Industrias del Papel (CEPI) promovieron cambios y el aplazamiento mediante comunicados y cartas dirigidas a los diputados del Parlamento Europeo.

Las asociaciones advirtieron que un inicio demasiado rápido o exigente podría afectar la competitividad de las empresas europeas, generar altos costes de adaptación e inversión, y plantear importantes desafíos logísticos.

Sin embargo, en Perú, Antonio Arbe, gerente de la Cámara Peruana del Café y Cacao, dijo a OjoPúblico que la postergación de la entrada en vigencia del reglamento podría favorecer a numerosos productores que aún no figuran en el padrón de productores agrarios (PPA) ni cumplen plenamente con los requisitos de la regulación, como la georreferenciación de los polígonos de sus cultivos.

Al mismo tiempo, advirtió que el aplazamiento no es ideal, pues muchas empresas, cooperativas y asociaciones de café y cacao “ya realizaron la inversión y contrataron personal adicional para implementar la norma”.

Tras conocerse la postergación, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) informó que ya existen “avances significativos en el cumplimiento” de los requisitos de trazabilidad y producción sostenible en las cadenas de café, cacao y palma aceitera de Perú.

De acuerdo con la cartera, hasta el 25 de diciembre se había registrado la geolocalización de más de 150.000 polígonos mediante la aplicación Agrodigital, integrada al padrón de productores agrarios, que cuenta con más de 2 millones de productores inscritos.

 

Desafíos de implementación

Para cumplir con la norma, cada parcela de cultivo debe estar geolocalizada con coordenadas GPS o, en el caso de terrenos grandes, señalada con su polígono completo. Esto permite verificar mediante imágenes satelitales que no se ha producido deforestación y degradación forestal.

Belinda Tello Cárdenas, geóanalista de la ONG Solidaridad, especializada en el desarrollo de cadenas de valor sostenibles, señaló que, en un primer momento, cualquier control adicional fue percibido por los productores como “una carga extra” e, incluso, algunos lo interpretaron como una forma de restricción comercial. 

Con el tiempo, las empresas y las cooperativas de mayor tamaño habrían empezado a entender estas exigencias como “una oportunidad para diferenciarse” en el mercado.

Para cumplir con la norma, cada parcela de cultivo debe estar geolocalizada con coordenadas GPS".

David Gonzales Cucho, coordinador de proyectos de la Cámara Peruana del Café y Cacao, afirmó a OjoPúblico que, cada vez, más pequeños productores han comenzado a registrar sus parcelas mediante aplicaciones móviles o dispositivos GPS. Aun así, advirtió que ni siquiera con la entrada en vigor de la norma a finales de 2026 todos los productos serán plenamente trazables. 

“Entre un 30% y un 40% del café y el cacao peruano se comercializa a través de una alta intermediación, por ejemplo, mediante puntos informales en carretera, donde se anuncia la compra de café o cacao. La trazabilidad de estos productos, que en muchos casos provienen de agricultores informales, resulta más compleja”, dijo.

CLAVE. La Unión Europea es el principal socio comercial del café peruano.
Foto: OjoPúblico / Fidel Carrillo


Compatibilidad con la ley peruana

Según Angélica Fort Meyer, gerenta de acuerdos sectoriales de la ONG Solidaridad, la norma europea no parte de un vacío regulatorio en países como Perú. Señaló a este medio que ya existían marcos legales nacionales, como la Ley Forestal, vigente desde 2014, que prohíbe deforestar la Amazonía sin un permiso ambiental.

Fort Meyer precisó que estas normas “no se han aplicado como se esperaba”. Si bien Perú cuenta con regulaciones para la protección de los bosques, el país carece de una "institucionalidad” lo suficientemente sólida para garantizar que dichas disposiciones se exijan y se cumplan de manera efectiva, advirtió.

En 2024, Pablo Peña Alegría, abogado de la Pontificia Universidad Católica del Perú especializado en derecho ambiental, señaló en la revista Journal of Environmental Law que la norma exige que los productos importados se elaboren “de conformidad con la legislación vigente del país de producción”, incluida la “situación jurídica del área respecto a los derechos de uso de la tierra”.

Miles de pequeños agricultores en Perú no cuentan con títulos formales de propiedad", dice Pablo Peña Alegría.

Según Peña Alegría, este requisito constituye un potencial foco de conflicto. “Miles de pequeños agricultores en Perú que cultivan productos de exportación, como el café, son colonos, es decir, personas que migraron desde otras regiones del país y que no cuentan con títulos formales de propiedad”.

Tras la decisión de aplazar la aplicación del Reglamento Europeo sobre la Deforestación, la ONG Rainforest Alliance advirtió, en un comunicado, que el nuevo retraso “daña seriamente la credibilidad de la Unión Europea y su capacidad para garantizar estabilidad y certeza jurídica a las numerosas empresas que ya estaban preparándose para la regulación”.

Además, criticó que la cláusula de revisión añade incertidumbre apenas unos meses después de la adopción de la normativa enmendada. “El acuerdo desacredita todos estos esfuerzos y ofrece un premio a los rezagados —de nuevo—, mientras los bosques tropicales siguen siendo destruidos”, concluyó la organización.

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