Entrevista realizada por Enrique Patriau.
El candidato presidencial del Partido Morado, Mesías Guevara, señala en entrevista con OjoPúblico que lo primero que hará, de ganar las elecciones, será pedir facultades legislativas para derogar aquellas leyes que, de acuerdo con diversos especialistas, favorecen a la criminalidad. Además, señaló que, si el Congreso obstaculizara el trabajo del Poder Ejecutivo, no tendría reparos en cerrarlo, así lo acusen de golpista.
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En un país en donde ser presidente de la República se ha convertido en un oficio de alta rotación, con encarcelados e investigados, ¿por qué quiere convertirse en mandatario?
En estos momentos el Perú necesita que todos los peruanos y peruanas salgamos de la comodidad y trabajemos en favor de nuestro país. Vengo del mundo privado, he sido gerente de empresas tecnológicas y luego, por vocación de servicio, fui congresista y gobernador regional de Cajamarca, donde aprendí el manejo de la gestión pública. Considero que puedo colaborar.
Sin embargo, no lo veo las encuestas. Sé que faltan más de dos meses para las elecciones y que los porcentajes de los candidatos son pequeños. ¿Pero le preocupa?
Las encuestas son fotografías que siempre se toman…
Claro. Lo que quiero decir es que la fotografía, hoy, no lo favorece.
Sí, estoy de acuerdo contigo. Hemos ascendido un poco, no lo suficiente, pero sí somos conscientes de que tenemos que seguir mejorando nuestra estrategia de campaña. Siempre hay cosas que afinar.
¿Empezaron tarde la campaña?
Sí, hemos entrado tarde. Oficialmente hemos empezado recién el 11 de enero, cuando lanzamos la campaña oficial con la presencia del expresidente, Francisco Sagasti.
A quien no veo apoyándolo. ¿Por alguna razón?
Francisco Sagasti participó en el lanzamiento oficial.
Estamos terminando enero.
Lo que pasa es que luego tuvo que viajar fuera del Perú por trabajo, pero próximamente me va a ver más con él.
Hablemos un poco de cómo observa al país en estos momentos. Observadores sostienen que la situación, hoy, es de una captura institucional, que se asemeja a lo que se vivió en la década de los noventa, con el autoritarismo de Alberto Fujimori. ¿Está de acuerdo?
Estoy relativamente de acuerdo, pero creo que es más grave todavía.
El Congreso ha ocupado todo y la civilidad y, de manera particular, los partidos políticos, no hemos tenido capacidad de respuesta".
¿Por qué más grave?
Porque en ese entonces, cuando se luchaba contra la dictadura de Fujimori, había una cohesión en las fuerzas cívicas, patrióticas y democráticas. Ahora, por diversos factores, no estamos cohesionados. Hay muchas fuerzas políticas que estamos compitiendo. En estos momentos, el Congreso ha ocupado todo y la civilidad y, de manera particular, los partidos políticos, no hemos tenido capacidad de respuesta.
Se lo preguntaba porque usted aspira a ser presidente. ¿Cómo piensa gobernar con un Senado que será muy poderoso, por ejemplo?
Sí, muy poderoso, es cierto. En primer lugar, vamos a tener que generar consensos.
Posiblemente, no tenga bancada.
Seguro vamos a tener bancada, aunque, como está la fragmentación, podría ser bastante débil. Yo soy sincero y directo: si es que el Congreso de la República se convierte en un obstáculo para gobernar, yo no voy a tener ningún reparo en cerrarlo, así me acusan de golpista.
¿Cerrarlo a lo Alberto Fujimori o cerrarlo constitucionalmente?
No, cerrarlo constitucionalmente. Claro, ahí usted va a decir: “Sí, pero ya se cerró el tema de la cuestión de confianza”…
Exactamente. Está complicado que pueda cerrarlo constitucionalmente.
Claro, por eso le digo, habría que hacerlo de otra manera, qué le digo, al estilo Fujimori… no tanto al estilo Fujimori.
¿Acaba de decir que sería un Fujimori?
No, es que, fíjese, que no queda otra manera de cerrar el Congreso, salvando la distancia de Fujimori.
Percibo un cambio en su estrategia. Me acaba de decir que vivimos una dictadura en los noventa y ahora que quiere convertirse en un Fujimori.
Lo que nosotros haríamos, más que convertirnos en Fujimori, porque Fujimori además de ser golpista fue corrupto, algo que nosotros no somos…
Si el Congreso se convierte en un obstáculo para gobernar, yo no voy a tener ningún reparo en cerrarlo".
¿Usted solo sería un golpista?
No, tampoco. Lo que pasa es que yo me enfrentaría al Congreso, sin ningún miramiento.
¿Cómo se define ideológicamente?
Me considero un centro democrático–republicano, como es el Partido Morado.
Tan democrático no es, si quiere cerrar el Congreso a lo Fujimori.
Es que yo te decía [eso] si es que no hay camino. Si ni hay un camino, en ese caso…
¿Usted sabe que algo así dicen los fujimoristas para justificar el 5 de abril? Que no había otro camino.
Lo que pasa, fíjese, es que son escenarios en los que uno se pone, que no nos puedan brindar las facilidades. Nosotros plantemos la muerte cruzada: es decir, se cierra el Congreso, se va el presidente y se convoca a nuevas elecciones, porque hay que pensar en el país.
¿No le da temor que luego de esta declaración la gente empiece a decir que usted es un presunto golpista?
No, porque le estoy diciendo que privilegiaríamos la muerte cruzada, es decir cerraríamos el Congreso de manera constitucional y convocaríamos a elecciones para que el pueblo decida.
¿Cuáles serían sus primeras decisiones de ser presidente?
Pediríamos facultades legislativas para, en primer lugar, derogar las leyes que hoy están favoreciendo a la criminalidad. Eso tenemos que hacerlo de manera inmediata. Además, algo fundamental que se requiere ahora es fortalecer a la Policía Nacional del Perú, para evitar que ciertos infiltrados ingresen a la institución, como hoy lo están haciendo.