Actualización: 23 de enero de 2026 - 6:03 p.m.
La minería vuelve a ocupar un lugar central en la agenda pública. Mientras el país inicia un nuevo proceso electoral, el avance de la minería ilegal, los conflictos socioambientales y el interés por minerales clave para la transición energética reabren el debate sobre el control del territorio amazónico.
En ese contexto, OjoPúblico analizó información actualizada del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) para examinar el estado de las concesiones mineras vigentes y en trámite —permisos otorgados por el Estado antes de iniciar la exploración y explotación de recursos minerales— en San Martín y Amazonas, así como su superposición con áreas protegidas y otros territorios ambientalmente sensibles.
El análisis muestra que, hasta el 14 de enero de 2026, ambas regiones concentraron 340 concesiones vigentes y 272 solicitudes en trámite vinculadas a la exploración y explotación de sustancias metálicas. Esto las ubica entre las regiones de selva alta más presionadas por la minería formal.
“En San Martín y Amazonas hay más presencia de distintos tipos de minería que en departamentos de selva baja como Loreto, Ucayali o Madre de Dios”, precisa Mauricio Pinzás, geógrafo de la organización CooperAcción, que analiza el incremento de la presión minera a lo largo del país.
San Martín y Amazonas son las regiones con más territorio amazónico presionado por la minería formal".
El especialista resalta que, aunque en términos generales la actividad minera en la Amazonía es menor que en regiones andinas y costeras, el impacto es mayor. “El problema es que los ecosistemas amazónicos son mucho más frágiles. Son bosques tropicales fácilmente alterables y, una vez intervenidos, pierden capacidad de mantener su equilibrio y demoran mucho en recuperarse”, señala.
Los datos también revelan una concentración de grandes extensiones de derechos mineros en un número reducido de empresas, en su mayoría vinculadas a capitales extranjeros. En contraste, las solicitudes de concesión en trámite están mayoritariamente en manos de personas naturales.
Más del 50% de las concesiones tituladas y en trámite se superponen con áreas naturales, zonas de amortiguamiento y otras áreas restringidas, donde la actividad minera está limitada o prohibida por ley debido a su valor ambiental y social. El análisis geoespacial realizado por OjoPúblico identificó que 310 concesiones mineras en San Martín y Amazonas se ubican total o parcialmente sobre espacios sujetos a algún tipo de área restringida a la minería.
Concesiones vigentes
San Martín y Amazonas concentran la mayor cantidad de concesiones mineras vigentes en la Amazonía peruana, de acuerdo al análisis de OjoPúblico, basado en datos actualizados del Ingemmet.
Hasta el 14 de enero de 2026, en ambas regiones había 581 concesiones activas, la mayoría destinadas a la exploración o eventual explotación de minerales metálicos. “Pareciera que solicitan estas concesiones mineras para asegurar el territorio, para asegurar la extracción a futuro”, dice Raul Pacsi, especialista en monitoreo de minería en la Amazonía de la organización Conservación Amazónica - ACCA.
En el caso de San Martín, se identificaron 162 concesiones metálicas vigentes, que en conjunto abarcan 94.529 hectáreas de su territorio. Amazonas presenta un patrón similar. En esta región se registran 178 concesiones metálicas vigentes, que cubren 119.559,25 hectáreas.
Esa expansión no se traduce en una distribución equitativa de los derechos mineros. El análisis muestra que entre 25% y 50% del territorio concesionado está en manos de solo cuatro empresas, Hannan Metals Perú S.A.C., Minera Forrester S.A.C., Minera Bongará S.A. y Nexa Resources Perú S.A.A.

PRESIÓN. Las concesiones mineras avanzan sobre áreas naturales protegidas, zonas de amortiguamiento y ecosistemas frágiles de la Amazonía.
Foto: Ministerio del Ambiente
Concentración de concesiones
Los datos del Ingemmet evidencian que las concesiones mineras vigentes en San Martín y Amazonas se encuentran bajo el control de 61 empresas y 82 personas naturales. “Las concesiones son un indicador de cómo está la actividad minera y es muy importante porque sin concesión minera no puedes hacer minería formal ni tampoco exploración”, resalta Mauricio Pinzás.
Hannan Metals Perú S.A.C. concentra el 50,8% de la superficie total concesionada para minerales metálicos de San Martín. La compañía, de capital canadiense, cuenta con presencia en el país desde 2020 y mantiene actividades de exploración en otras regiones amazónicas, como Huánuco.
Las concesiones metálicas vigentes restantes se concentran, sobre todo, en Sociedad Minera Vicus Exploraciones S.A.C., subsidiaria de la canadiense Palamina Corp., que reúne el 10,4% de la superficie concesionada de San Martín. Le sigue la Compañía Minera Poderosa S.A., con una participación del 5,3% en esa misma región.
Pareciera que solicitan estas concesiones mineras para asegurar el territorio, para asegurar la extracción a futuro”, dice el especialista Raul Pacsi.
En Amazonas, la concentración es similar. De las 178 concesiones metálicas vigentes, tres empresas acumulan más de una cuarta parte de la superficie. La mayor extensión corresponde a Minera Forrester S.A.C., que reúne el 9,5% de la superficie con derechos mineros.
Le sigue Minera Bongará S.A. —cuya participación mayoritaria está en manos de Nexa Resources Perú S.A.A. y, en menor medida, de la empresa estadounidense Solitario Zinc Corp—, con el 8,9%. Nexa Resources Perú S.A.A. —que forma parte del conglomerado brasileño Grupo Votorantim— controla, además, el 8,8% de la superficie a través de concesiones propias.
El escenario de la minería formal en ambas regiones no se limita a las concesiones ya otorgadas. El sistema del Ingemmet registra un número importante de solicitudes en trámite, impulsadas en su mayoría por personas naturales.
Interés en expansión
Hasta el 14 de enero de 2026, había 272 solicitudes mineras en trámite vinculadas a minerales metálicos en San Martín y Amazonas. Las mismas abarcan algo más de 148.212 hectáreas, varias de ellas en zonas donde ya existen concesiones vigentes o se superponen con territorios ambientalmente sensibles.
En San Martín, se registraron 46 solicitantes, entre empresas (14) y personas naturales (32). En Amazonas, la dinámica es distinta. Allí, había 124 solicitantes y predominaba la participación de personas naturales (109) frente a las empresas (15).
Raúl Pacsi advierte que, desde su experiencia en el monitoreo de minería en distintas regiones del país, en algunos casos las concesiones mineras en trámite no se quedan solo en el papel.
“Lo que hemos detectado es que inician como concesiones en trámite, pasan algunos meses y empieza la actividad minera. Empieza la pérdida de cobertura forestal por la remoción de tierras y la aparición de pozas mineras. No necesariamente en todas las concesiones en trámite, pero sí en algunas regiones hemos identificado este patrón”, cuenta.

EXPANSIÓN. Las solicitudes de concesión minera continúan creciendo en San Martín y Amazonas, varias de ellas sobre zonas restringidas.
Foto: Ministerio del Ambiente
De los 170 titulares que solicitan concesiones en ambas regiones, 12 se encuentran inscritos en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), un mecanismo creado para regularizar la minería informal, que también es empleado para lavar oro ilegal. Nueve corresponden a titulares con solicitudes en trámite en la región Amazonas y los tres restantes para San Martín.
Este registro ha sido cuestionado por su limitada efectividad para la formalización, sus vínculos con la minería ilegal y las reiteradas ampliaciones de su vigencia. La más reciente fue aprobada el 26 de diciembre de 2025, cuando el Ejecutivo extendió el plazo por un año más. Se trata de la quinta ampliación. El debate cobra especial relevancia en el actual contexto electoral, por los vínculos entre el sector y actores políticos.
Territorios en riesgo
Uno de los hallazgos más sensibles del análisis es la superposición de concesiones mineras vigentes y en trámite con áreas protegidas y otras zonas restringidas a la minería en San Martín y Amazonas.
El cruce de información geoespacial revela que 310 concesiones para sustancias metálicas se superponen total o parcialmente con áreas naturales, zonas de amortiguamiento, áreas de conservación propuestas y ecosistemas frágiles. Esto representa el 50,7% del total de concesiones otorgadas y en trámite que existen en ambas regiones.
Para Mauricio Pinzás, estos hallazgos demuestran un conflicto entre los esfuerzos de conservación y los de extracción. “La concesión no está, per se, generando un impacto, pero el hecho de otorgar una concesión sobre un territorio que tiene alguna protección o condición especial, a nuestros ojos, ya es una vulneración simbólica, administrativa y hasta legal, que está sembrando el germen de un potencial conflicto”, señala.
San Martín tiene la mayor cantidad de concesiones mineras superpuestas con este tipo de territorios restringidos. Allí, el análisis identificó 202 concesiones vigentes y en trámite que se intersectan con estas áreas. De ellas, 174 corresponden a áreas naturales de amortiguamiento, 24 a áreas naturales y cuatro a ecosistemas frágiles.
En Amazonas, aunque el número total de superposiciones es menor, el cruce geoespacial también muestra concesiones mineras que intersectan con áreas sensibles. En esta región, 108 concesiones presentan algún nivel de superposición con áreas naturales de amortiguamiento (98), áreas naturales (8) y propuestas de áreas naturales (2).
Para Raúl Pacsi, este alto nivel de superposición también agrava las limitaciones del Estado para fiscalizar. “Cuando hay un incremento muy grande de concesiones mineras, el tema de fiscalización se complica mucho más y, desafortunadamente, entidades del Estado tienen un presupuesto limitado para ese tipo de actividades. Además, son concesiones que se distribuyen a lo largo de muchos sectores, donde, a veces, solamente puedes llegar por bote”, subraya.
Presión sobre áreas sensibles
Un desglose por tipo de territorio sensible muestra diferencias claras entre San Martín y Amazonas, y evidencia que las empresas con mayor cantidad de concesiones vigentes tienen parte de estas sobre áreas restringidas.
En Amazonas, hay dos concesiones tituladas que se superponen con propuestas de áreas naturales, ambas bajo titularidad de la Compañía Minera Caravelí S.A.C. Si bien estas áreas aún no cuentan con una categoría oficial de protección, su inclusión en procesos de conservación evidencia un potencial conflicto en la planificación del uso del territorio.
En esta región también se registran 98 concesiones que se intersectan con zonas de amortiguamiento de áreas naturales protegidas. De ese total, 79 son concesiones tituladas y 19 están en trámite. Las empresas con más concesiones en estas zonas son Minera Bongará S.A. y Minera Forrester S.A.C., con 13 cada una. Le sigue Nexa Resources Perú S.A.A., con 11.
Estos hallazgos demuestran un conflicto entre los esfuerzos de conservación y los de extracción", resalta Mauricio Pinzás.
Además, en Amazonas se identificaron ocho concesiones tituladas que se intersectan directamente con áreas naturales protegidas. Seis de ellas corresponden a Nexa Resources Perú S.A.A., mientras que las dos restantes están a nombre de Minera Chambará S.A.C.
En San Martín, no hay patrones tan claros. El análisis geoespacial detectó cuatro concesiones superpuestas con ecosistemas frágiles. Dos de ellas son tituladas y están en manos de personas naturales, mientras que las dos restantes están en trámite, bajo el título de una persona natural y una empresa (Bella Vida Gold Corporation E.I.R.L.).
La mayor cantidad de superposiciones en San Martín se concentra, de nuevo, en zonas de amortiguamiento. Así ocurre con 174 de ellas: 121 son tituladas y 53 están en trámite. Entre los principales titulares destacan Hannan Metals Perú S.A.C., con 64 concesiones, RAMG Maquinarias E.I.R.L., con 10, y Cavato Management Consulting Services E.I.R.L., con seis.
Por último, el análisis detectó 24 concesiones que se superponen a áreas naturales protegidas de San Martín. De ellas, siete son tituladas y 17 están en trámite. Las empresas con mayor presencia son RAMG Maquinarias E.I.R.L., con cuatro concesiones, y Compañía Minera Poderosa S.A., con tres.
OjoPúblico solicitó descargos a las empresas mencionadas para conocer el tipo de actividades que desarrollan en estas concesiones, los permisos con los que cuentan y las medidas ambientales que aplican. Cavato Management Consulting Services E.I.R.L. señaló que "no cuenta con concesiones vigentes en San Martín. Las que figuran en el sistema de Ingemmet parecen no estar actualizadas”.
De acuerdo con la metadata oficial de la capa "Catastro Minero Nacional 2025" de Ingemmet, "la actualización de derechos mineros es diaria según se registra, consolida y valida la información por los especialistas". El cruce geoespacial de OjoPúblico consideró un corte inicial en diciembre de 2025 y una actualización en enero de 2026, durante la cual se identificaron modificaciones en los datos disponibles.
En el resto de los casos, no se obtuvo respuesta hasta el cierre del informe. Para Minera Forrester S.A.C., Minera Bongará S.A., Minera Chambará S.A.C. y Bella Vida Gold Corporation E.I.R.L. no se identificaron canales oficiales de contacto.
Nota de redacción:
Hannan Metals Perú se comunicó con OjoPúblico para señalar que sus actividades en San Martín están enfocadas en procesos de socialización y talleres informativos, y que están a la espera de la obtención de la autorización de inicio de actividades de exploración por parte del Ministerio de Energía y Minas. Sobre la superposición de sus concesiones con áreas restringidas señaló que “el petitorio minero se presenta sobre un área referencial y no implica necesariamente que se otorgue la totalidad de esa extensión”.