El oro que sale de Perú no se exporta únicamente en forma de lingotes o joyas. En los últimos seis años, los envíos de concentrado de oro –—metal en polvo, sin refinar y mezclado con otros minerales— han aumentado de manera llamativa.
Datos de aduanas analizados por OjoPúblico muestran que, entre 2019 y 2025, las exportaciones peruanas de concentrado de oro se multiplicaron por 25. Expertos y fuentes fiscales explican que este tipo de mezclas aumenta las dificultades para determinar el contenido de oro incluido en cada envío. Y ello, advierten, crea una vía vulnerable al lavado de activos.
Entre 2019 y 2025, Perú exportó 1,4 mil millones de toneladas de concentrados metálicos con contenido aurífero al extranjero. Estas alcanzaron un valor comercial de USD 3,4 mil millones.
Solo en 2019 se hicieron envíos de 24,3 mil toneladas de concentrado de oro y otros metales, por USD 45,3 millones. Seis años después, la cifra ascendió a 619,7 mil toneladas, con un valor de USD 1,9 mil millones.
Riesgos de lavado
Un informe publicado en diciembre de 2025 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) subraya que el comercio marítimo global de concentrados de oro tiene alto riesgo, pues ese producto permite ocultar el origen del oro y facilita el lavado de dinero.
Casi la totalidad de las exportaciones peruanas de concentrado de oro y otros metales (99,9%) se realiza por vía marítima, mientras que el transporte aéreo representa un porcentaje insignificante (0,03%), de acuerdo con datos aduaneros.
“El concentrado de oro es un producto especialmente funcional para el lavado de dinero a través del comercio”, dijo David Soud, autor del informe de la OCDE y especialista en cadenas de suministro ilícitas y explotación criminal de recursos extractivos a OjoPúblico.
El concentrado de oro es un producto especialmente funcional para el lavado de dinero”, dice el experto David Soud.
Según explica, la baja tasa de control en los principales puertos comerciales del mundo —se revisan aproximadamente el 2% de todos los contenedores—, junto con la presión por los tiempos de envío que enfrentan las empresas de logística y los grandes volúmenes del producto dificultan la implementación de un control exhaustivo de los concentrados metálicos.
A diferencia de los lingotes, este producto se moviliza en sacos industriales de una tonelada en los buques de carga. Aun así, puede pasar desapercibido por asemejarse a arena sucia.
Una de sus principales características es que puede sobrevaluarse, subvaluarse o, incluso, registrarse como un producto distinto. “Un cargamento completo de concentrado de oro puede declararse como concentrado de cobre, lo que permite mover grandes sumas de dinero [sin declararlo]”, señaló Soud. Esa facilidad para manipular el valor declarado es la que lo hace atractivo para las redes criminales.
El reporte de la OCDE señala que a esa característica se suman otras: el producto es poco conocido por las autoridades aduaneras y policiales, y no es monitoreado de forma sistemática.

TRANSBORDO. El Puerto del Callao es uno de los principales puntos de carga, descarga y almacenamiento de concentrados metálicos en Latinoamérica.
Foto: Andina
Control limitado
El concentrado de metales es un producto intermedio de la actividad minera. Se obtiene durante la extracción del mineral en las minas, cuando la roca es procesada para aumentar la proporción de metales valiosos, como cobre, oro o plata.
Para ello, el material se trata con agua y aditivos químicos, que permiten separar los metales del resto de la roca. El resultado es un concentrado en forma de polvo con un alto contenido de oro, cobre, plata u otros metales.
Los datos analizados por OjoPúblico muestran que el contenido de oro en los sacos de concentrado varía según la carga, y que las empresas lo reportan, en la mayoría de los casos, como de entre 15 y 80 gramos por tonelada.
Al mismo tiempo, los sacos suelen contener cantidades significativas de otros metales valiosos, como plata y cobre, en algunos casos más del 10%, lo que aumenta el valor de cada envío.
La inspección de contenedores se realiza solo en una fracción de ellos o tras alertas de inteligencia", según fuentes fiscales.
Fuentes fiscales contaron a este medio que, en los puertos peruanos, la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) verifica, principalmente, que la documentación de las mercancías sea correcta.
La inspección detallada de los contenedores se hace solo en una fracción de ellos y, generalmente, solo ocurre si, previamente, ha habido alguna alerta proveniente de investigaciones de inteligencia.
OjoPúblico le envío un cuestionario a la Sunat para conocer más detalles sobre los métodos técnicos y los criterios utilizados en el control de los concentrados metálicos exportados desde Perú. Hasta el cierre de este informe, la entidad no respondió.
El auge del comercio de concentrados de oro desde Perú ocurre en un contexto en el que el precio del metal alcanzó un nuevo récord histórico en el mercado mundial: el 14 de enero llegó a cotizar USD 4.641,40 por onza (31,1 gramos). Al mismo tiempo, Perú contribuye con el 44% del total de oro ilegal exportado desde Sudamérica, según el Instituto Peruano de Economía (IPE).
Discrepancias significativas
Las cifras oficiales sobre el comercio de concentrado de oro entre Perú y China presentan discrepancias apreciables. Entre 2019 y 2025, las aduanas de Perú reportaron exportaciones de este producto por 1,33 millones de toneladas. China, en cambio, declaró haber recibido 2,63 millones de toneladas de concentrado desde Perú en el mismo periodo. Es decir, casi el doble.
A detalle, en 2019, la diferencia fue de 72.000 toneladas y, en 2025, superó las 318.000 toneladas. La brecha acumulada, de 1,33 millones toneladas, plantea interrogantes sobre la precisión de los reportes comerciales y posibles vacíos para envíos ilegales.
China, principal líder mundial en plantas de procesamiento de metales, cuenta con infraestructura industrial masiva, que incluye hornos de fundición y refinerías. Según expertos, también tienen el conocimiento técnico necesario para procesar grandes volúmenes de concentrados y extraer los demás metales y minerales presentes en las mezclas.
Factores geopolíticos, como las tensiones internacionales entre Rusia, Estados Unidos y China, así como el uso del oro como inversión segura impulsan esta demanda. Al mismo tiempo, el país busca aumentar su independencia respecto al valor del dólar, señalan la asociación internacional del sector del oro, World Gold Council, y la ONG CooperAcción.
Esta última, en su análisis de agosto de 2025, cuestionó la trazabilidad de los metales exportados en forma de concentrado y señaló posibles vacíos en el seguimiento de estos recursos.
Las empresas que más concentrado de oro exportaron desde Perú son Trafigura Peru S.A.C. e IXM Trading Peru S.A.C. En conjunto, ambas acumularon el 72,5% de todos los envíos entre 2019 y 2025.
Más de la mitad (56,5%) de las exportaciones correspondió a Trafigura Peru S.A.C. La empresa forma parte de Trafigura Group, una corporación internacional especializada en el comercio de materias primas, con sede en Singapur.
Trafigura Group también posee el 50% de Impala Terminals Group, un operador logístico con presencia en varios países, entre ellos Perú. De acuerdo a información de la empresa, su instalación, a dos kilómetros del Puerto de Callao, es el mayor terminal de exportación de minerales techado del mundo. El complejo canaliza alrededor del 50% de los envíos de minerales del puerto. A diario, puede recibir hasta 200 camiones y 100 vagones con concentrados.
Entre 2019 y 2025, Perú reportó 1,33 millones de toneladas de concentrado, mientras China declaró recibir casi el doble".
Al ser consultada por OjoPúblico, Trafigura declaró que cumple con las leyes y está comprometida con “prácticas empresariales responsables alineadas con la Debida Diligencia de la OCDE para las Cadenas de Suministro Responsables de Minerales”. Además, indicó que alienta a sus contrapartes a “actuar también de manera responsable”.
El segundo mayor exportador, IXM Trading Peru S.A.C., es la filial peruana del grupo internacional IXM, una empresa global dedicada al comercio de metales, con sede en Ginebra, Suiza. El grupo IXM es propiedad de China Molybdenum Co., Ltd., un conglomerado minero y de materias primas de origen chino.
Este medio le consultó a IXM Trading Peru S.A.C y a Impala Terminals Group sobre la trazabilidad de los concentrados metálicos que exportan y los mecanismos de control y debida diligencia en sus cadenas de suministro, así como sobre los procedimientos para verificar su composición. Hasta el cierre de este informe, ninguna contestó.
Desde 2019, Trafigura Perú S.A.C. y IXM Trading Peru S.A.C. también importaron concentrado de oro procedente de países vecinos. IXM Trading recibió 7,6 mil toneladas desde Ecuador y 4,3 mil toneladas del producto desde Colombia. Trafigura importó 77 mil toneladas desde Colombia, 23,4 mil toneladas desde Ecuador y, además, 2,1 mil toneladas desde Bolivia.
En total, Perú importó 152.808 toneladas de concentrado de oro desde otros países, entre enero de 2019 y enero de 2026. Más de la mitad provino de Colombia (54,1%), seguido por Ecuador (21,22%). En ambos países se aprecia una tendencia similar a la de Perú. Desde 2019, sus exportaciones de concentrado de oro han crecido, aunque en menor intensidad que las peruanas.
En el caso de Ecuador, el volumen exportado se duplicó, con 219,6 mil toneladas en 2025. En Colombia, mientras tanto, los envíos se multiplicaron por 10: el año pasado, llegaron a 44,2 mil toneladas. China es el principal destino de sus exportaciones, como ocurre con Perú.
El crimen organizado aprovecha
En 2020, la Fiscalía Corporativa Especializada contra la Criminalidad Organizada de Perú desmanteló una red criminal en Pataz (La Libertad) —uno de los principales focos de minería ilegal del país— que exportó concentrado de oro de origen ilegal.
En una de esas operaciones, la Policía inspeccionó depósitos en el Puerto del Callao e incautó sacos con concentrado de metal. Entre los detenidos y señalados como presuntos líderes de la organización, figuraban un ciudadano chino y un australiano, según informó El Comercio.
En la investigación participó Daniel Linares Ruesta, entonces gerente de la Unidad de Inteligencia Financiera del Perú (UIF), quien ayudó a identificar los flujos financieros ilícitos provenientes del extranjero, que estaban vinculados a la operación.
La minería ilegal se ha convertido en una modalidad atractiva de lavado de activos del narcotráfico", dice Daniel Linares Ruesta.
“El problema de la minería ilegal no es solo que genere ganancias ilícitas —traer oro de un lugar prohibido y venderlo ya constituye un beneficio ilegal—, sino que, además, se ha convertido en una modalidad atractiva de lavado de activos del narcotráfico y otras actividades ilegales”, explicó a este medio.
El año pasado, una investigación de la Red Investigativa Transfronteriza de OjoPúblico reveló que, en Ecuador, redes criminales utilizaron concentrados de oro para blanquear ingresos del narcotráfico, presentando ganancias de drogas como supuestos beneficios del oro.
El reportaje dio cuenta de exportaciones de concentrados de oro hacia China por un valor de USD 2,5 millones. En esas operaciones, el origen del metal no llegó a ser plenamente esclarecido.

CANTIDAD. Los concentrados de oro y otros metales se transportan por vía marítima en forma de polvo en grandes sacos de una tonelada.
Foto: Andina
El tema también ha sido abordado en un informe de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC, por sus siglas en inglés). El documento le dedica un capítulo al comercio de concentrados de oro como puerta de entrada para redes criminales en Ecuador.
Allí subraya que la ausencia de controles aduaneros confiables y la falta de un proceso de análisis del oro antes de su exportación hacen que el contenido real de ese mineral en los concentrados que salen de Ecuador sea, en gran medida, desconocido.
En México, un robo registrado en julio de 2025, ya evidenció la relevancia que ha adquirido este producto para el crimen organizado: un vehículo que transportaba, al menos, 33 toneladas de concentrado de oro y plata fue interceptado en la carretera que conecta el estado de Durango con el puerto de Manzanillo. Este último es conocido como un punto importante de comercio regional, vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).